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Semillas de apego

Niñez | Violencia | Salud mental | Colombia

Esta versión: Enero 23, 2026

Semillas de Apego es una intervención orientada a fortalecer la salud mental de cuidadores (madres, padres, otros) de niñ@s entre 0 y 5 años. El programa tiene como objetivo interrumpir la transmisión intergeneracional del trauma en contextos de alta adversidad, como el desplazamiento forzado y la violencia, fortaleciendo el vinculo afectivo y contribuyendo así a la promoción del desarrollo en la primera infancia.

La intervención se implementa mediante un modelo de apoyo psicosocial grupal basado en la formación de agentes comunitarios que facilitan espacios de acompañamiento emocional. A través de estos espacios, el programa provee herramientas y recursos orientados al fortalecimiento de las capacidades emocionales de los cuidadores. 

​El programa fue diseñado en 2014 por la Universidad de los Andes en colaboración con el Centro de Trauma Infantil de la Universidad de California, adaptando el modelo de Child-Parent Psychotherapy (CPP) al contexto colombiano de conflicto armado.

 

 

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​Semillas de Apego cumple con varias de las características que tiene la filantropía científica que queremos ver en América Latina:

 

  1. deriva su diseño de una agenda de investigación bien definida, partiendo de aprendizajes consolidados y atendiendo preguntas pendientes;

  2. adopta indicadores y sistemas de medición estandarizados para evaluar su impacto;

  3. ha hecho una evaluación de impacto y una de costo-beneficio;

  4. tiene vocación de escalabilidad y de transferencia de capacidades al Estado; y

  5. se ocupa de una de las poblaciones más vulnerables, para quienes la intervención puede ser determinante para su futuro. 

 

​En general, es un programa extraordinario. Ahora, si bien las evaluaciones de impacto y costo-beneficio arrojaron estimaciones positivas, todavía se requiere calcular las mejoras en salud mental en términos de DALYs evitados o QUALYs ganados para comparar este programa con otras intervenciones similares. También quisiéramos conocer cálculos de su impacto en el largo plazo. 

El problema

Impacto del estrés por violencia en el largo plazo

La exposición prolongada al estrés tóxico durante la infancia temprana, causada por el conflicto, por ejemplo, puede activar constantemente los sistemas de respuesta al estrés en el cuerpo, lo cual afecta el desarrollo cerebral y lleva a un mayor riesgo de trastornos como la depresión y problemas de aprendizaje. Estos efectos se ven exacerbados cuando los cuidadores, debido a su propia salud mental comprometida, no pueden proporcionar un entorno de cuidado receptivo y emocionalmente seguro, aumentando así la vulnerabilidad de los niños ante las adversidades de su entorno. 

La carga de los trastornos mentales en la salud

Los trastornos mentales y el consumo de sustancias causan una gran parte de la carga de la enfermedad en América Latina, representando el 10,5% de los Años de Vida Ajustados por Discapacidad (AVADs). Esto significa que, de toda la pérdida de años de vida saludable en la región, ya sea por muertes prematuras o por vivir con discapacidad, un 10,5% se debe a estos problemas. Esta carga se ve exacerbada en contextos de conflicto armado debido a la mayor exposición a factores estresantes y la limitada disponibilidad de servicios de atención en salud mental.

Círculo vicioso de la pobreza

El impacto combinado de la pobreza estructural y el conflicto perpetúa un ciclo de vulnerabilidad que afecta tanto la salud mental de los cuidadores como el desarrollo de los niños, limitando las oportunidades de mejorar el bienestar familiar y colectivo. Estos factores crean condiciones que podrían contribuir a una "trampa de pobreza" al afectar las capacidades de los cuidadores para mejorar el capital humano de la siguiente generación y transformar los entornos de constante adversidad.

De la estimulación temprana al cuidador

Hay consenso alrededor de la costo-efectividad de las intervenciones en primera infancia, pero la mayoría de diseños se enfocan en estimulación temprana y ponen en un segundo plano las situaciones traumáticas como la guerra y el desplazamiento. Sin embargo, es en estos contextos donde se hace más urgente pensar en las formas de acompañar, entrenar y reparar emocionalmente con un sentido práctico y efectivo. 

Teoría del cambio

El modelo prioriza el fortalecimiento de la salud mental de las madres no solo como un resultado en sí mismo, sino también como un mecanismo central para fomentar relaciones de cuidado sensibles y afectivas. Estas relaciones cumplen un papel clave en la regulación de la respuesta al estrés en la infancia, ayudando a evitar alteraciones en los sistemas biológicos vinculados al desarrollo y, en consecuencia, a proteger el desarrollo temprano de los niños en contextos de experiencias traumáticas.

De forma simple, el programa apoya el desarrollo de la primera infancia a través de la recuperación de la salud mental de los cuidadores. Mejorar la salud mental del adulto cuidador debería conducir a interacciones padre-hijo más saludables, lo que a su vez debería reducir el estrés y problemas socio-emocionales en los niños, protegiendo así su desarrollo cognitivo y emocional. 

 

El programa se erige sobre tres premisas (con  sustento empírico): 

  • Importancia de los vínculos afectivos: Un apego seguro y sensible entre el cuidador y el niño es esencial para el desarrollo en la primera infancia, pues ayuda a moderar las respuestas emocionales del niño ante situaciones estresantes. En otras palabras, un cuidador afectuoso puede actuar como “amortiguador” del estrés para el niño.

  • Efecto del estrés tóxico: La exposición frecuente y prolongada a la violencia y la adversidad genera estrés tóxico en los niños, especialmente si no cuentan con vínculos afectivos seguros que los protejan. El estrés tóxico durante la niñez interrumpe el desarrollo cerebral y de habilidades, con consecuencias que pueden persistir toda la vida. 

  • El cuidador como “eslabón débil”: Las experiencias traumáticas del conflicto armado menoscaban la salud mental de los cuidadores, reduciendo su capacidad de brindar esas relaciones seguras. La evidencia muestra que el trauma puede llevar a un “entumecimiento emocional” en los padres, impidiéndoles responder adecuadamente a las necesidades afectivas de sus hijos.  La salud mental del cuidador es la pieza clave sin la cual las demás intervenciones de crianza pierden efectividad. 

¿Cómo?

El programa se ha implementado en los departamentos de Nariño, Valle del Cauca y Córdoba. ​Una vez son elegidos los beneficiarios, Semillas de Apego activa un proceso de apoyo psicosocial en un entorno grupal que es facilitado por un líder comunitario que ha sido entrenado previamente. Se dan 15 sesiones grupales de 2.5 horas cada una, con grupos de 12 a 18 cuidadores basada en el currículo del modelo Child-parent phsycotherapy

 

Durante esas sesiones se busca que los cuidadores desarrollen habilidades de manejo emocional que les permitan procesar sus propias experiencias de vida y responder de manera más sensible a las necesidades emocionales de niños y niñas. También se ayuda a comprender el desarrollo de la infancia temprana y a entender cómo situaciones adversas o traumáticas pueden afectar ese proceso. Se capacita en ofrecer entornos protectores, basados en relaciones de apego seguro y prácticas de crianza afectuosas y respetuosas. Finalmente, se promueve el trabajo conjunto entre quienes cuidan a los niños, fortaleciendo la confianza y la corresponsabilidad en la crianza. Las sesiones mantienen una estructura común que incluye la revisión de los avances de la semana anterior, actividades orientadas a promover la toma de conciencia, ejercicios de reflexión que integran elementos de arteterapia, y espacios de discusión grupal enfocados en trasladar los aprendizajes a la vida cotidiana y en fortalecer el trabajo conjunto de los equipos de crianza.

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Resultados

El éxito del programa se mide en términos de la activación de la siguiente cadena secuencial de desenlaces positivos: ​

El modelo de impacto predice que los resultados se acumulan en el mediano y largo plazo, pues dependen de la recuperación emocional del cuidador y de la construcción del vínculo afectivo entre cuidador-niñ@.  

Evidencia de impacto

Existen dos estudios de Semillas de Apego que validan su impacto (Moya et al., 2023) y costo-beneficio (Jaramillo y Bonet, 2024). 

La evaluación de impacto arroja resultados positivos y estadísticamente significativos en las cuatro dimensiones referidas en la Teoría de Cambio. En la medición a 8 meses de terminado el programa (que se terminó aplicando sobre 2 de los 4 cohortes a causa del COVID-19), los efectos estimados se ubican en un rango de entre 0.14 y 0.23 desviaciones estándar. 

En otras palabras,  para los cuidadores la intervención generó una reducción del 46% en la probabilidad de experimentar ansiedad, del 26% en la probabilidad de experimentar depresión y del 38% en la probabilidad de experimentar estrés parental. En cuanto a los niños y niñas, la medición demostró reducciones del 43% en la probabilidad de presentar depresión y del 79% en la probabilidad de tener problemas de comportamiento. Sin ser conocedores de la literatura sobre primera infancia, a primera vista estos parecen resultados bastante positivos. 

La evaluación asegura que el modelo de intervención es especialmente bueno para impactar a cuidadores en riesgo de sufrir problemas de salud mental, pero pareciera que es insuficiente para impactar a personas que además sufren de inseguridad alimentaria o tienen un nivel de ingresos especialmente bajo. Esta transparencia es muy importante para pensar estrategias complementarias que incluyan a familias con mayor grado de necesidad. 

Dado que la evaluación de impacto solo cuenta con mediciones de corto plazo (hasta ocho meses después de la intervención), el análisis de costo-beneficio proyecta estos efectos en el tiempo para estimar beneficios monetarios de mediano y largo plazo. Para ello, vincula los impactos observados con resultados monetizables agrupados en cinco dimensiones:

  1. costos médicos evitados,

  2. ausentismo laboral y productividad,

  3. criminalidad,

  4. ingresos y

  5. educación.

 

Bajo tres escenarios distintos sobre la sostenibilidad de los resultados, las estimaciones sugieren que la relación costo-beneficio del programa oscila entre 1,57 y 6,87 dólares por cada dólar invertido. Además, el estudio calculó que el costo por cuidador-niñ@ intervenido es de aproximadamente 2.9 millones.  

 

El principal freno para avanzar en un análisis de costo-efectividad es la ausencia de un benchmark explícito frente a intervenciones alternativas (por ejemplo, programas centrados solo en crianza, solo en salud mental o transferencias monetarias), lo que dificulta establecer si Semillas de Apego es más eficiente que otras estrategias disponibles. En consecuencia, el estudio permite afirmar que el programa es costo-efectivo en términos absolutos, pero no que sea la opción más costo-efectiva en términos relativos dentro del conjunto de soluciones posibles.​​

Discusión

Comparaciones

Semillas de Apego hace una aproximación innovadora el problema del desarrollo infantil, decantándose por enfocar la atención en los cuidadores y no directamente en los niñ@s. En su propia revisión de literatura documenta que solamente 12% de las evaluaciones a intervenciones para el desarrollo infantil temprano se ocupan de la salud mental de cuidadores. ​Tenemos pendiente buscar algunas comparaciones entre los programas que atienden directamente a la niñez y los que lo hacen indirectamente a través de cuidadores. Nuestra hipótesis es que la aproximación de Semillas de Apego es la más eficiente y la que garantiza mayores retornos en el largo plazo. Pero quisiéramos ver algunas comparaciones relevantes. 

Mecanismos

Al pasar la evaluación por nuestro agente de IA especializado en métodos de investigación social (ver acá), éste concluye que el estudio demuestra de manera causal que el programa genera efectos positivos, pero no identifica causalmente los mecanismos a través de los cuales dichos efectos se producen. Con la evidencia disponible, es plausible que exista una ruta causal que vaya desde la intervención hacia la mejora en la salud mental de los cuidadores y, a través de ella, hacia mejores resultados en la salud mental y el desarrollo de los niños. Sin embargo, esta ruta permanece como una hipótesis. En otras palabras, aún no sabemos qué componentes específicos del tratamiento están impulsando los resultados observados: la interacción grupal, el acceso a prácticas parentales más afectivas, efectos de acompañamiento o atención, posibles sesgos de deseabilidad social, u otros mecanismos alternativos. 

¿Efectos en red? 

Es plausible pensar que el tránsito por Semillas de Apego puede generar externalidades positivas entre amigos, vecinos, familiares, colegas y otros padres de familia relacionados con los centros de atención infantil. Esto es clave para pensar la escalabilidad y para reflexionar sobre costo-eficiencia. Sin embargo no encontramos reflexiones en este sentido. 

¿Escalabilidad a través del celular?

En 2023 hubo una integración con Sesame Workshop, lo que implicó experimentar con la transferencia de contenidos de manera remota, particularmente de videos para cuidadores y sus hijos mayores de 3 años. Con el auge de las criticas al uso de pantallas digitales para niñ@s, y entendiendo que esta exposición mínima no debería tener ningún efecto negativo importante pero quizás si pueda crear una predisposición a usar pantallas en el futuro cercano, ¿cómo se posiciona Semillas de Apego frente a este tema de las pantallas como estrategia de escalabilidad? 

Pivoteando

Encontramos al menos un programa nacional en Noruega donde se ofrece entrenamiento en parenting a los nuevos migrantes que van a instalarse en ese país. Elevar las capacidades para ser un buen padre es un tema de primera importancia social. ¿Podría Semillas de Apego ser el primer paso hacia un programa más ambicioso que apunte a mejorar nuestras capacidades como padres y parejas en LATAM? 

Referencias

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Los datos y análisis presentados se basan en informes y publicaciones referidos abajo.  

 

  • Jaramillo, Natalia and Bonet de Vivero, Mariana, Inversión en cuidadores, salud mental y desarrollo infantil: Un análisis costo-beneficio de Semillas de Apego (September 13, 2024). Documento CEDE No. 36, Available at http://dx.doi.org/10.2139/ssrn.4959453

  • Moya, A., Lieberman, A., Harker, A., Niño, B., Sánchez, J., Torres, M. J., & Reyes, V. (2023). Maternal Mental Health and Early Childhood Development in Conflict-Affected Settings: Experimental Evidence from Colombia.​​​

  • Moya, A., Cuartas, J., & Sánchez-Ariza, J. (2022). Conflict, Parenting, and Early Childhood Mental Health in Conflict-Affected Settings: Evidence from Colombia. Documento CEDE No. 2022-34, Universidad de los Andes, Facultad de Economía. Disponible en SSRN: https://ssrn.com/abstract=4230362

 

 

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